«En el principio de los tiempos, cuando nada existía y el silencio reinaba sobre el abismo, dos divinidades hermanadas, Inkietud y Dekadencia, custodiaban el sagrado letargo de la Trankilidad.
Mas la Inkietud quebrantando el pacto ancestral, rasgó los hilos del destino y dio origen al universo conocido. Desde entonces, la Dekadencia conspira contra su hermana, ansiando devolver toda existencia a la nada primigenia.
Y así comenzó la contienda eterna, cuyo eco alcanza hasta nuestros días. Pues los inkietos, dispersos por innumerables comunidades y reinos virtuales, aguardan en silencio la llamada de su divinidad, prestos a alzarse en los nuevos frentes de batalla».